Colectiva Navidad 22 "GRANS MESTRES"

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Gabriel Vanrell - Galeria d´Art, tiene el placer de presentarles una colectiva de GRANS MESTRES" del siglo XX que se compone de una selección de las mejores obras de los artistas que en el siglo pasado tuvieron en Mallorca sus más importantes, fructíferos y brillantes éxitos.

Artistas

Pollença, (Mallorca), 1904 - Palma de Mallorca, 1967.

Dionís Bennàssar

Dionís Bennàssar Mulet fué un dibujante y pintor nacido en Pollença. Hijo de una familia campesina, alternará los juegos de la niñez con el trabajo en el campo. Muy pronto demuestra ser un niño vivaz e inquieto además de sentir una especial inclinación por el dibujo. En su adolescencia, apoyado por sus padres, se traslada a Palma para recibir lecciones de dibujo y pintura, instrucción que alterna con un trabajo de mecánico.

Alistado en el ejército, a los dieciocho años, resultó herido en la guerra de Marruecos y regresó a Mallorca. La herida recibida en la clavícula inutilizó su mano diestra, lo que no fue obstáculo para su decidida voluntad de dedicarse a la pintura, valiéndose de la mano izquierda. A partir de ese momento centrará sus esfuerzos en exaltar la belleza de unos paisajes conocidos y queridos.

Con sus pinceles, aportó a la pintura mallorquina una nueva vertiente caracterizada por una visión grandilocuente de la naturaleza, cromatismo vibrante, y una pincelada larga y suelta. Hacia 1926 entra en contacto con Anglada Camarasa, Mir, Russinyol y Tito Cittadini entre otros. Su estilo recibe el impacto de la obra de Anglada, asimilando la extraordinaria riqueza de materia, textura y color de su pintura. El maestro catalán en 1913 se había establecido en Pollença, seguido de un gran número de sus discípulos de París, entre ellos Tito Cittadini que entablarán una gran amistad con Dionís Bennàssar.

En 1940 expuso en la Galería Costa de Palma. Consiguió que la crítica se volcara a su favor, haciéndose merecedor de una beca de la Diputación Provincial de Baleares para un viaje de estudios por las principales ciudades españolas. Los años difíciles quedaron atrás, el artista empezó a gozar de una estabilidad económica.

A partir de aquí se distinguen dos etapas de fecunda actividad en la trayectoria del artista. Un primer periodo de intensa experimentación técnica y una última etapa de madurez plena, fruto de la cual fueron sus más originales óleos, dedicados en su mayoría, al motivo fantástico del paisaje submarino, inconfundible por su exuberante colorido. En algunas de estas telas su desbordante imaginación le lleva a tratar temas mitológicos. No se puede olvidar su dedicación al paisaje de Pollença y al retrato.

De carácter inquieto e inconformista, Dionís Bennàssar luchará, a lo largo de toda su vida, por perfeccionar su técnica y su expresión plástica. En sus numerosas exposiciones Dionís Bennàssar demostró su gran maestría. Fue uno de nuestros mejores paisajistas, marcó una nueva ruta en el lenguaje de la pintura, y como dibujante y caricaturista hizo alarde de una percepción rápida y segura.

Muere repentinamente en la noche del 12 de diciembre de 1967. Póstumamente se le han rendido numerosos homenajes en Mallorca, Madrid y Valencia. En 1981 fue proclamado Hijo Ilustre de Pollença.

Barcelona, 1871 -  Puerto de Pollensa, 1959.

 

Anglada Camarasa

Hermenegildo Anglada Camarasa, fue un pintor destacado representante del postimpresionismo. Estudió el arte de la pintura primero con Tomás Moragas y luego con Modest Urgell en la Escola de Belles Arts de Barcelona. En los inicios del siglo XX estableció su estudio en París, años que fueron de una gran lucha por reivindicar y mejorar su capacidad pictórica.

Su primera exposición individual fue en el 1894. En 1901 tras participar en la Exposición Internacional de Dresde obtuvo renombre mundial. Estos logros le permitieron dar clases a varios alumnos meritorios procedentes de diversos países.

Gran parte de su obra está adscrita al modernismo y, en tanto que correspondiente a tal estilo artístico, los valores cromáticos quedan en ella supeditados a lo suntuario y ornamental con abundancia de motivos orientalizantes. En tal caso, Anglada Camarasa es todavía un representante de la Belle Époque; sin embargo, supo acompañar la evolución del arte durante la primera mitad del siglo XX aproximándose moderadamente a las vanguardias de ese siglo sin por ello abandonar cierto toque impresionista. Entre los elementos vanguardistas que se encuentran en su obra están el tratamiento artificioso de la luz y el recurso a densos empastes que le han caracterizado.

La singularidad de su trabajo se reforzó cuando en 1913 inició su residencia en las islas Baleares hasta donde le acompañó su aventajado discípulo Tito Cittadini, y fue seguido por el pintor mallorquín Joan Fuster Bonnin. En 1916 quedaba fundada por ellos la Escuela de Pollensa.

En la pintura de Anglada Camarasa se distinguen diversas épocas:

Época catalana (1885 - 1894). Se inicia en el paisaje, de estilo naturalista.

Primera época parisina (1894 - 1904). Su pintura evoluciona desde el verdeante paisajismo anterior al acusado colorido de la vida nocturna parisina. Se dedica a representar la vida galante de París, mediante figuras difuminadas, en los ambientes nocturnos de la Belle Epoque.

Segunda época parisina (1904 - 1914). Las escenas de París dejan paso a representaciones del folclore valenciano, tratando estos temas con gran exuberancia y colorido. También realiza sofisticados retratos, en los que acompaña las figuras femeninas con mantones y motivos florales, y representa algunos desnudos con delicadeza y sensualidad.

Época mallorquina (1914 - 1936). Se centra en los paisajes de Mallorca. Representa ambientes campesinos y costeros, alejando de sus lienzos la figura humana. También dedica una serie a los peces y fondos del mar, representados con vivos colores y brillos. Interpreta, en ese momento, el paisaje como un gran decorado.

Época del exilio (1936 - 1947). Tras caer Mallorca en manos del Bando Nacional, Anglada-Camarasa, conocido republicano, se traslada a Barcelona y encuentra en los relieves de Montserrat una nueva fuente para su decorativismo. Se dedica, además, a pintar bodegones de flores. Sin embargo, acaba por exiliarse a Francia, a Pougues-les-Eaux, donde sus obras, a pesar de destacar por su brillantez anterior, se desconectan cada vez más de la línea internacional. De regreso a Mallorca en 1947, vuelve a la temática paisajística, aunque ya realiza pocas obras, aquejado por su avanzada edad.

Pollença, (Mallorca) 1923 - 2019.

Mateu Llobera

Mateu Llobera empezó a pintar a la acuarela en 1949. Participó en la creación del Grupo de Acuarelistas de Baleares. Finalmente, se dedicó ya por completo al óleo, exponiendo periódicamente en el Círculo de Bellas Artes de Palma, así como en las salas más prestigiosas de Mallorca. También expuso en diferentes capitales españolas y en el extranjero.

Se trata de uno de los pintores más representativos de una escuela de pintura que se conoce como "Escuela Pollensina" en la zona nort-este de Mallorca. Lugar de residencia para muchos artistas post impresionistas catalanes venidos de la península con los que Mateu Llobera entabló una sincera amistad artística junto a Dionis Bennassar. Es el último artista en vida de una generación excepcional post impresionista del siglo XX.

En su pintura, muy personal tanto por su colorido como por su ambiente, confluyen las influencias de la anteriormente citada Escuela pollensina y la agresividad y gestualización formal de los expresionistas alemanes, en especial donde la figura se erige como protagonista. Así su obra resuelve en grandes manchas de color, dentro de lo que podríamos denominar un postimpresionismo que recoge los ya citados elementos expresionistas.

 

 

Pollença, 1862 - Palma, 1955.

Llorenç Cerdà

Llorenç Cerdà Bisbal, es uno de los pintores más eminentes de la primera mitad del siglo XX en Mallorca. Se formó en Palma, Madrid y Roma donde fue discípulo de Joaquín Sorolla y Mariano Benlliure. Desde 1892 impartió clases en la Escuela de Artes y Oficios de Palma. En 1907 obtuvo la cátedra de dibujo artístico, vacante debido a la muerte el mismo año de Ricardo Anckermann. En 1910 fue elegido director del centro en sustitución de Eliseo Meifrén.

Su pintura, centrada básicamente en el paisaje y caracterizada por el uso de un dibujo preciso y detallado y de una paleta de colores vibrantes, refleja la imagen de una Mallorca firme, vigorosa, robusta y espléndida. Trabajó, sobre todo, en Pollença y mostró una predilección muy destacada por Cala San Vicente. También pintó en muchos otros lugares como Palma, Esporles, Bunyola, Peguera, etc.

En verano de 1929, cuando tenía 67 años y se encontraba en la cima de su madurez artística, decidió hacer una larga estancia de trabajo en Cala Figuera. Los temas de Cala Figuera prendieron profundamente en el ánimo del pintor. Las notas de trabajo que había tomado le sirven para trabajar, intermitentemente, durante muchos años.

 

 Buenos Aires 1886- Pollensa 1960.

Tito Cittadini

Tito Cittadini Podesta es un pintor argentino que realizó gran parte de su obra en las Baleares. Nació en la ciudad argentina de Buenos Aires , siendo hijo del periodista inmigrado italiano Basilio Cittadini, a los veinte años ya se encontraba decididamente dedicado a la pintura, iniciándose dentro de una figuración academicista a la cual pronto abandonó atraído por las nuevas corrientes pictóricas de su época. En 1910 se encontraba ya en París estudiando junto a su compatriota Raúl Mazza en el taller de Anglada Camarasa. Desde París, por influencia del maestro, viajó por España en varias ocasiones a partir de 1912, y en 1913 llega por primera vez a Mallorca junto con otros argentinos como Anibal Nocetti o Gregorio López Naguil. En 1914, con motivo del estallido de la Primera Guerra Mundial, sigue a Anglada y se instala definitivamente en dicha isla. Un par de años antes Anglada Camarasa había fundado la Escuela de (Pintura de) Pollensa, Cittadini vino a ser el codirector de la misma.

En 1950 participó de un modo destacado en la Exposición Internacional de Pittsburgh, en ese mismo año fue uno de los fundadores del Grupo de Acuarelistas Baleares.

Atrapado por los paisajes y escenas Baleares, Cittadini desde esos años y hasta su deceso dedicó gran parte de su obra a representar personajes, paisajes y costumbres de tales islas con un personalísimo estilo que, aunque evidencia el influjo de Anglada Camarasa y del impresionismo, se distingue por la sutilidad de las figuraciones, el uso armonioso de las líneas rectas, el predominio de los colores claros y cálidos, la armonía compositiva en la cual existe cierto geometricismo desenvuelto en una delicada linealidad y el manejo de planos cromáticos; sus obras son casi siempre aparentemente sencillas, aunque tras la aparente simpleza se oculta un detallado estudio previo de perspectivas, planos, líneas de fugas y composición tonal que da por resultado obras que aportan una impresión de calma vitalidad. Para esto, por otra parte, recurre frecuentemente a usar como medio la acuarela. Gran parte de sus trabajos se encuentran en museos mallorquines como el Museu d`Art Espanyol de Palma de Mallorca, Museo Krekovic y Museu de Pollença.

 

 

Palma de Mallorca, 1913  - 1999.

Ramón Nadal

Ramón Nadal i Horrach, terminada la guerra civil, trabaja mucho  con afanes de superación y de éxito. Participa en la fundación del Círculo de Bellas Artes de Palma, donde expone  habitualmente. En 1941 expone en Barcelona y vuelve a hacerlo en 1945. Pinta retratos, naturalezas muertas y, sobre todo, paisajes, que es la temática que le permite obtener más éxito.

Su pintura evoluciona desde posiciones realistas luminosas en posiciones cercanas a la sobriedad novecentista. Más adelante combina y alterna maneras diversas de carácter postimpresionista. Por otra parte, la pincelada sólida y rápida desde los años 40 da paso a empates gruesos, tratados con espátula. A mediados de los años 50 realiza composiciones de gran formato, uno del interior de la y una serie de perspectivas de la costa de Formentor destinados a exaltar la grandiosidad y la espectacularidad de la región. En las marinas de Formentor predominan los azules del mar y de los reflejos de éste sobre las rocas. A partir de los últimos años 70 reitera técnicas, métodos y motivos, en un proceso en el que reduce el tamaño de las telas y aumenta la rapidez de la ejecución.

 

 

Manacor, 1930 - Palma, 1983.

Miquel Llabrés

Miquel Llabrés Grimalt, fue un pintor nacido en Manacor, creó un estilo propio basado en una concepción subjetiva de la composición y la independencia de la obra respecto del tema. Discípulo de Ramón Nadal pintó fundamentalmente paisajes, muy evocadores y reflexivos. Trabajó en un principio con técnicas impresionistas que más tarde evolucionaron a una figuración pastosa y trabajada.

Las etapas artísticas destacadas en la obra de Miquel Llabrés son: la de los grises franceses (1958-1966) que le dictan sus importantes viajes a París y Burdeos; la de Castilla, de 1967 y primeros de 1970, con obras de Toledo, Ávila y Burgos; y la de los blancos (de 1973 a 1982), con paisajes de Ibiza, Menorca y Mallorca. Todas son obras de una gran calidad y trabajadas con maestría.

Miquel Llabrés inauguró el Círculo de Bellas Artes en el Casal Balaguer en 1967. La presencia de Miquel Llabrés en las salas de exposiciones en Mallorca y fuera de Mallorca siempre atrajo un numeroso público deseoso de contemplar sus pinturas. En 1977 fundó la Galería Bearn, en Palma y en 1980 fue nombrado miembro de la Real Academia de Bellas Artes de San Sebastián.

Entre los premios obtenidos se encuentran la Medalla de Honor del Salón de Otoño de Palma en 1961 y 1969, y la tercera Medalla del Salón de Otoño de Madrid en 1966.

Su muerte prematura en 1983, dejó un valioso legado de honestidad, de afección a la pintura y de un trabajo muy riguroso.

Barcelona, 1898 - 1980.

Tarrassó

Casimiro Martínez Tarrassó, pintor conocido simplemente como Tarrassó. Se formó en la Escuela de La Llotja de Barcelona. Completó sus estudios en París, donde pudo conocer de primera mano las obras fauvistas que sacudían el ambiente artístico parisino en ese momento. Esta influencia fauve seguirá siendo palpable en su obra a lo largo de toda su vida en rasgos como el fuerte contraste cromático, la perspectiva elevada y un tanto exagerada, el absoluto desinterés por la figura humana, que aparece sólo bosquejada como complemento al paisaje, y la representación de árboles como electrizados, sometidos a tortuosas inclinaciones.

Son estos rasgos formales que imprimen a sus obras una vitalidad propia y reducen su conexión con lo referencial a simple pretexto. Tarrassó siguió la estela de los grandes paisajistas catalanes, fijándose sobre todo en Joaquín Mir, aunque con una personalidad claramente diferenciada debida en parte al impacto que el fauvismo tuvo en su pensamiento artístico. Cultivó el bodegón y los paisajes catalanes y mallorquines. Realizó su primera exposición en 1928 en Barcelona. Desde entonces se sucedieron sus muestras en Barcelona, Madrid, Palma de Mallorca y Bilbao. En 1935 visita Mallorca por primera vez, y a partir de 1940 contará con un estudio allí, concretamente en Palma, donde vivió largas temporadas y desarrolló la mayor parte de su producción artística.

Tras la Guerra Civil, durante los años cuarenta, Tarrassó tomó parte en varias Exposiciones Nacionales de Bellas Artes, en sus ediciones de 1942, 1943 y 1950.

Aunque el paisaje fue siempre el centro de su producción, Tarrassó realizó también obras como la decoración mural de la iglesia de Santa María de Badalona. En Mallorca realizó asimismo una singular empresa, plantando su caballete en las cuevas de Campanet para captar las estalactitas y estalagmitas de sus cavidades pétreas, desarrollando una serie de obras que presentó en 1948.

A lo largo de su carrera Tarrassó fue distinguido con el Premio Pollença del I Certamen Internacional de Pintura, en 1962; el Santiago Rusiñol en 1972; y las medallas obtenidas en diversas ediciones de los Salones de Otoño de Palma de Mallorca: primera en 1967 y 1973, y de honor en 1970. La obra de Tarrassó se caracteriza por la gran personalidad de su colorido. Su obsesión por el cromatismo determina una pintura profundamente sensorial, vitalista e intuitiva. En muchas de sus obras, el pintor se centra ante todo en plasmar una imagen que escenifique la plenitud de la vida recreada y sin solución de continuidad, preocupándose más por ello que por las exigencias de la composición.

 

 

Obras